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viernes, 1 de agosto de 2014

Lo juzgan como posible encubridor de un crimen

Un joven será sometido a juicio oral desde el lunes comosospechoso de encubrir el crimen impune de un modelo publicitario, debido a que la Policía Federal le atribuye haber arrojado el arma homicida durante un rutinario operativo de prevención de delitos en una villa porteña.

El imputado es Diego Gayoso (23), quien llega en libertad al debate que se realizará por el "encubrimiento" del homicidio de Diego Rodríguez (27), asesinado en el barrio porteño deLiniers el 4 de octubre de 2010.

El juicio, que comenzará a las 9 en el Palacio de Tribunales, estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 6, como fiscal intervendrá Diego Nicholson y como abogado de la familia de la víctima, Mariano Faciutto.

Facciuto contó que el 7 de octubre de 2010, dos días después del crimen, efectivos de la comisaría 40ª de la PFA realizaban un operativo de rutina en la villa Cildañez, de la Capital Federal, y cuando un grupo de jóvenes los vio empezó a correr. De acuerdo al expediente, uno de ellos, Gayoso, se descartó de un arma mientras escapaba y finalmente fue detenido.

El arma secuestrada era una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros con la numeración limada, similar a la que se utilizó para matar a Rodríguez. Al ser cotejada esta pistola con la vaina servida hallada en el interior de la camioneta del modelo asesinado, se constató que se trataba del arma homicida.

Por eso Gayoso quedó imputado por "encubrimiento y portación ilegal de arma", pero no se lo pudo vincular con el homicidio. Al declarar en la etapa de instrucción, declaró que no tenía relación con el hecho y que la pistola se la había dado un hombre que en ese momento ya había fallecido.

"Será materia del juicio ver si Gayoso tiene o no relación con el homicidio", sostuvo Facciuto. El crimen de Rodríguez fue cometido a las 21.30 del 4 de octubre de 2010, cuando se dirigía en su camioneta Ford EcoSport a buscar a su novia, a la casa de sus padres, en el pasaje El Chacho 680, de Liniers.

Cuando estaba estacionando, un Fiat Palio gris se le cruzó adelante y dos delincuentes descendieron, lo amenazaron con armas y le exigieron la entrega de la camioneta.

Durante el asalto, el modelo recibió un balazo en la cabeza y quedó tirado adentro de su propia camioneta, mientras que los ladrones escaparon a toda velocidad sin concretar el robo.

Rodríguez fue trasladado al Hospital Santojanni, donde ingresó en gravísimo estado, fue operado dos veces y finalmente murió.

En tanto, horas después del crimen fue encontrado el Palio gris abandonado en Ciudad Oculta, donde dos días más tarde la Policía detuvo a un joven identificado como Juan Pablo Peralta, por entonces de 25 años.

Ese joven estuvo detenido dos años, pero al realizarse el juicio oral y público fue absuelto y declarado inocente ya que no lo acusaron del crimen ni el fiscal del juicio, Diego Nicholson, ni los abogados querellantes.

Es que un testigo declaró que el joven "estaba enyesado y no se podía mover" al momento del crimen, en tanto que los policías admitieron que, al subirlo al patrullero, también notaron que el tenía dificultades para caminar y debía moverse "dando saltitos".

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